dom
17
ene
2010

Era una tarde soleada pero, en su interior, la luz se veía un poco turbia. Tenía el pelo desordenado por el viento, olor a tabaco, y aspecto congestionado Estaba sentado en la estación del tren. Esperando a que se acercara aquél largo vehículo que transportaba a tanta gente de un lado a otro. Gente que no se conocía pero, que por la necesidad, se aglomeraba en vagones ajenos.
Y ahí se encontraba, pensando en tantas cosas. Ajeno totalmente al sonido melancólico de la armónica de un vagabundo buscando limosnas.
Su mente viajaba de un lado a otro...
Del trabajo a la casa. Del lago a la pradera. Su mente viajaba de un lado a otro. De la montaña al mar. Del campo de su niñez, al cementerio donde estaban los restos de su escaza familia.
Su mente viajaba de un lado a otro. De la inmortalidad del cangrejo, a la quinta dimensión. De los acordes desafinados de una maltrecha guitarra, a los brazos de la mujer que amó. Su mente viajaba de un lado a otro. De la película que había visto cientos de veces, hasta el libro que nunca leyó. Su mente viajaba de un lado a otro.DE las historias de su abuela, hasta la canción que no lograba sacar de su cabeza. De la rosa roja misteriosa colocada en el pórtico de su casa un día de invierno, hasta los guijarros incrustados en sus rodillas en su primer viaje en bicicleta
Su mente viajaba de un lado a otro. En esa estación ambulante. La que, personas como él, volvían ambulante. Dejando su ser corpóreo atado al incómodo banco de espera, pero con su mente vagando y viajando a tantos lugares. Lugares conocidos, o inexistentes, producto de su imaginación.
Su mente viajaba de un lado a otro. Sin detenerse en la estación...
sáb
16
ene
2010
Y hoy, mientras inhalo y exhalo las últimas porciones de tabaco, nicotina y alquitrán, escribo.
¿Pero por qué? Fácil de responder. Algunas personas creen que no es posible fumar sin tener vicio. Y he aquí la demostración: dejo de fumar por tres meses, sin que esto afecte mi temperamento o cualquier otra cosa similar. En resumen, sin desesperar por un cigarro.
Así que, mientras transcurren los últimos días de mis 17 inviernos. no correrá más nicotina en mi sangre.
vie
15
ene
2010
Este es el segundo día de publicación continua. Debo aceptar que después de tanto tiempo de no escribir, se me ha ido un poco la inspiración. Aún estando aquí sentado, con una alegría y tranquilidad que no caben en mí.
Hoy por primera vez, conocí a una persona Nicaragüense. Y con mi extraña afición por los acentos (y mi facilidad para que se me peguen), me agradó muchísimo. A lo largo del día salieron a relucir los contrate de la "taza de plata" con la bella Nicaragua. Si mencionaban las "distintas culturas".
Nada más alejado de la realidad. Ya que ambos países centroamericanos tenemos infundida una cultura con base occidental. Lo que nos diferencia son nuestras tradiciones. Pero no llega a cambiar del todo nuestras cultura. Si nos apegamos a la RAE, cultura es: El conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos, grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época o grupo social.
Y ambos pueblos los une muchos de estos aspectos. Tanto en el campo industrial como en el artístico (por mencionar algunos).
Un cambio de cultura perceptible se da en el caso de los chinos, por ejemplo. Caso en el que vemos que su cultura es bastante distinta (mas no distante). Como el descalzarse en público, su arte culinario tan lleno de cosas inusuales. Y ejemplos de esta índole.
Por eso cuando digan "es una cultura distinta", pongan atención. Lo más seguro es que se quiera mencionar las tradiciones y las costumbres que difieren en su práctica (mas no en su origen), unas de otras
jue
14
ene
2010
Hoy, después de 743 días, me siento felíz. Sí, felíz. Aunque, no lo niego, he pasado por buenos momentos en este tiempo transcurrido. Tiempo difícil que me marcó como el hierro caliente a los cuartos traseros del ganado. Pero tiempos necesarios.
Y no quiero que mi exteriorización sea malinterpretada. Ya que los únicos verdugos han sido e: el tiempo, y yo mismo.
Han sido tiempos de inseguridad
Tiempos de tristeza y soledad.
Un tiempo que solía escocer
pero, como al fénix, me hizo renacer
Un camino largo y tortuoso
pero miento si digo que no fue provechoso.
Y tuve que hacerlo sin compañía
pues de lo contrario no serviría
(j)
...
"(...) no hay nada eterno. Ni el fracaso o la victoria. Ni el verano o el invierno". -BS-